CODEPENDENCIA EN FAMILIAS DE CONSUMIDORES Y NO CONSUMIDORES: I. Estado del arte y construcción de un instrumento Augusto Pérez Gómez Programa Presidencial para Afrontar el Consumo de Drogas 8RUMBOS 9 Diana Delgado Delgado Programa Presidencial para Afrontar el Consumo de Drogas 8RUMBOS 9 Diciembre de 2002 Codependencia 2 Codependencia en Familias de Consumidores y No Consumidores de Sustancias Psicoactivas En este trabajo se intentará definir y poner a prueba la realidad de un patrón de comportamiento descrito bajo el nombre de 8codependencia 9, atribuido a personas con vínculos cercanos con consumidores de sustancias psicoactivas; se analizarán las diferentes implicaciones lógicas y empíricas del planteamiento y se evaluará su correspondencia con los datos observados. Aun cuando el concepto ha generado estrategias de tratamiento e intervención, pocos autores se han preocupado seriamente por su estudio y profundización (Scaturo, Hayes, Sagula & Walter, 2000).
Definición de Codependencia El término 8codependencia 9 implica un vínculo de subordinación. Para hacer referencia a los familiares de los consumidores se utiliza el prefijo latino co para significar simultaneidad y coincidencia temporal en este tipo de relación funcional (Pérez & Goldstein, 1992). En consecuencia, el término codependencia hace referencia a una condición en la que un individuo depende con el otro; no del mismo o de otro objeto externo, sino específicamente de la persona dependiente.
En esencia, los dos sujetos tienden a comportarse de la misma manera, lo cual puede reforzar y mantener la conducta en ambas partes (Thombs, 1994). Hace ya muchos años se habían observado en los grupos ... more.
de las esposas de alcohólicos en rehabilitación ciertos comportamientos, actitudes y reacciones que eran comunes a la mayoría de ellas; a partir de esto se dedujo que tales comportamientos eran causados por el consumo de sus parejas (Brown & Lewis, 1995; McKay, 1996). Más adelante, se amplió el campo a personas con problemas de consumo de sustancias psicoactivas (SPA) (Brown & Lewis, 1995).
En general las definiciones de codependencia son muy imprecisas, y pueden ser muy simples (el ser compañero de alguien en situación de dependencia: Beattie, 1987) o relativamente complejas ( ccondición emocional, psicológica y comportamental que se desarrolla como resultado de una prolongada exposición a la práctica de un conjunto de reglas relacionales opresivas dentro del marco de un vínculo afectivo con una persona dependiente d: Galanter, 1993); y pueden o no subrayar elementos anormales como la hiper-vigilancia y el cuidado excesivo y obsesivo del consumidor (Mc Crady & Epstein, 1996), o proponer posiciones radicales como las de McKay (1996) y Hughes-Hammer, Codependencia 3 Martsolf & Zeller (1998), quienes aseguran que se trata de una enfermedad crónica y progresiva, una entidad patológica con sintomatología, etiología, curso y tratamiento definidos. Con respecto de la etiología del fenómeno se ha hablado de rasgos estructurales de personalidad (Cermak, 1986; Lawton, 1990), de conductas adquiridas por aprendizaje de experiencias previas o modelos de rol (Edmundson, Bryne & Rankin, 2000), o de consecuencias de la exposición constante a un evento estresante indefinido (Margolis & Zweben, 1998). Las descripciones de características suelen ser contradictorias: énfasis en conductas como la auto-agresión, la imposibilidad de establecer relaciones interpersonales, sobre-involucramiento, búsqueda de parejas conflictivas que por lo general tienen conductas compulsivas u otro tipo de desorden del comportamiento (Mc Crady & Epstein, 1996).
Típicamente la condición que comparten las personas codependientes es que aparecen como víctimas inocentes de las circunstancias que las controlan, por lo cual evaden toda responsabilidad de sus propias acciones que suelen ser de tipo pasivo-reactivo a las respuestas del otro (Beattie, 1987, Pérez & Goldstein, 1992; Thombs, 1994; Margolis & Zweben, 1998) y que pueden hacerlos ver igual de cenfermos d que los consumidores. Sin embargo, Peele (1990) señala que el consumo de sustancias psicoactivas y la codependencia se definen como enfermedades simplemente para desculpabilizar al consumidor y al codependiente de las implicaciones negativas de sus acciones . Hay quienes proponen que lo que hoy llamamos codependencia ha existido siempre como una descripción de la víctima que es, a su vez, una caracterización cultural del rol de madre en Occidente (Pérez & Goldstein, 1992; Scaturo, Hayes, Sagula & Walters, 2000).
Incluso se ha propuesto que el perfil del mártir, del héroe, del altruista o ciertos estilos parentales corresponderían en gran medida con las definiciones de codependencia y con las características de personalidad que se le atribuyen (Haaken, 1990; Harper & Capdevila, 1990; Margolis & Zweben, 1998; Scaturo, Hayes, Sagula & Walters, 2000). Los siguientes son los comportamientos característicos de la codependencia que se mencionan con más frecuencia en la literatura: 1. Locus de control externo: Las conductas de los codependientes son determinadas por fuerzas externas y no por decisiones voluntarias.
Actúan en función de un referente externo (Beattie, 1987, 1989; Abbott, 1985; Becnell, 1991; Whitfield, 1991) 2. Inadecuado manejo de sentimientos: El codependiente siente que merece sufrir porque se percibe como culpable y merecedor de la agresión del adicto. Equipara amar con Codependencia 4 sufrir y sacrificar, y busca constantemente proteger y disculpar al adicto (Beattie, 1987, 1989; Carruth & Mendenhall, 1989; Pérez & Goldstein, 1992; Margolis & Zweben, 1998; Hughes 3 Hammer, Martsolf & Zeller, 1998; Edmundson, Bryne & Rankin, 2000).
3. Baja autoestima: La persona codependiente teme al rechazo y al abandono y su auto- concepto depende de lo que el adicto y los demás piensen de él. La imposibilidad de complacer a los demás es percibida como una falla o carencia de tipo personal (Beattie, 1987, 1989; Carruth & Mendenhall, 1989; Becnell, 1991; Pérez & Goldstein, 1992; Margolis & Zweben, 1998; Hughes 3 Hammer, Martsolf & Zeller, 1998).
4. Comportamientos compulsivos: El codependiente siente una gran necesidad de controlar a otras personas y eventos alrededor. Así, elimina o mitiga la angustia o la culpa que se produciría si la acción de controlar no se efectuara continuamente (Becnell, 1991; Margolis & Zweben, 1998, Hughes 3Hammer, Martsolf & Zeller, 1998).
5. Dificultad de fijar límites en las relaciones con personas significativas, y en general problemas de relaciones interpersonales: El codependiente siente culpa y ansiedad por los defectos de los otros y llega a considerarlos como suyos. Siente que traiciona al otro si le impone límites a su conducta (Lerner, 1988; Beattie, 1987, 1989; Pérez & Goldstein, 1992; Thombs, 1994; Steinglass ,1994; Steinglass et al., 1987,; Brown & Lewis, 1995; Margolis & Zweben, 1998; Hughes 3 Hammer, Martsolf & Zeller, 1998).
6. Estrés, enfermedades psicosomáticas y depresión: La persona codependiente suele experimentar síntomas físicos como agotamiento, ansiedad, síntomas depresivos y alteraciones físicas producidas por el estrés (Hughes 3 Hammer, Martsolf & Zeller, 1998). En el establecimiento de la relación dependiente-codependiente deben tomarse en consideración las pautas de crianza bajo las que creció la persona codependiente, debido a la naturaleza de las relaciones que allí se presentan, que son aplicables tanto a la relación padres-hijos como a otras díadas diferentes (Hughes-Hammer, Martsolf & Zeller, 1998; Edmundson, Bryne & Rankin, 2000; Scaturo, Hayes, Sagula & Walters, 2000).
Es plausible pensar que los comportamientos que se atribuyen al fenómeno de la codependencia son aprendidos en la niñez, ya sea a través de la religión, o como atributos deseables de feminidad (Beattie, 1987; Pérez & Goldstein, 1992; Scaturo, Hayes, Sagula Codependencia 5 & Walters, 2000). Autores como Becnell (1991), Baumrind, (1991), Barber, (1992), plantean que ciertas pautas de crianza se asocian con atributos de dependencia e incompetencia psicosociales en los hijos. En 1991, Becnell clasifica estas prácticas parentales en dictatoriales, sobre-protectoras, permisivas, críticas e ineficientes.
De acuerdo con esta clasificación Becnell (1991) reporta que: (a) las prácticas parentales dictatoriales están asociadas con hijos con conductas externamente determinadas, (b) las prácticas parentales críticas se asocian con hijos con locus de control externo, miedo al rechazo, dependencia y sumisión, (c) los padres sobre-protectores generalmente tienen hijos con conductas manipulativas y emocionalmente controladoras, (d) el ejercicio de prácticas parentales permisivas se asocia con hijos que sienten sus relaciones interpersonales amenazadas por el rechazo, el abandono, la culpa, y que con frecuencia se involucran en conductas conflictivas y socialmente disruptivas como el consumo de drogas, la sexualidad temprana, el desafío a la autoridad y los actos delictivos, y (e) las prácticas de crianza ineficientes en las que hay una inversión de los roles padre-hijo, se asocian con hijos que suelen tener un sentido excesivo de responsabilidad, y que se caracterizan por el sobre-control y la hiper-vigilancia en sus relaciones interpersonales. Las pautas interaccionales entre padres e hijos que facilitan el tipo de relación codependiente corresponden en general a relaciones en las que se teme y se evita la libertad y la independencia (Baumrind, 1991; Barber, 1992; Allen, Moore, Kuperminc & Bell, 1998). .
El estudio que se presenta a continuación es un análisis empírico de las relaciones entre los factores constitutivos del concepto de codependencia. Para esto, fue necesario filtrar, ordenar y operacionalizar la definición de sus indicadores y analizar a priori las relaciones entre ellos. A partir de esto se propuso un orden de agrupación de los atributos o características más representativas de la codependencia, y en la cantidad mínima de factores necesarios para emitir un diagnóstico de codependencia.
Se crearon tres categorías considerando los siguientes criterios: a) son comunes a las descripciones de los autores estudiados, b) incluyen varios comportamientos mencionados por diferentes autores pero que constituyen indicadores de una sola categoría, c) pueden definirse operacionalmente, d) aparecen en conjunto como condiciones necesarias para diagnosticar codependencia, e) son mutuamente excluyentes. Estas tres categorías son: Focalización en el otro / Negligencia de sí mismo; No Afrontamiento; y Sobre-Control. Los objetivos específicos del estudio son: Codependencia 6 1.
Identificar si las características que describen la codependencia están presentes en mayor grado en familiares de consumidores o en personas con algún vínculo afectivo con estos. 2. Diseñar un instrumento válido y confiable que permita la medición del constructo de codependencia y de sus factores asociados de acuerdo con los reportes de la literatura sobre el tema.
3. Evaluar la asociación entre los atributos principales que definen la codependencia y la presentación de ciertos tipos de conductas de autoridad parentales en la infancia. 4.
Identificar si existen diferencias entre hombres y mujeres en la presentación de las características propias de la codependencia. Método Participantes Se seleccionó una muestra de conveniencia de 301 sujetos de la ciudad de Bogotá, quienes debían ser residentes en la ciudad, tener entre 15 y 60 años y no tener ningún vínculo personal con el equipo de trabajo de campo. La muestra total se dividió en dos grupos: 151 son personas que están involucradas en una relación afectiva con un consumidor crónico de SPA o con una persona afectada por otra alteración de orden compulsivo, que se encuentra bajo tratamiento en una institución.
Los 150 sujetos restantes son personas entrevistadas al azar, en las diferentes zonas de la ciudad de Bogotá. En adelante, por razones prácticas los primeros se llamarán codependientes y los segundos controles. De los 151 sujetos del subgrupo de codependientes, 131 personas tenían una relación con un familiar consumidor de sustancias psicoactivas, y las 20 restantes tenían una relación con una persona involucrada en otro tipo de comportamiento compulsivo como el robo, el juego y la comida.
La muestra total incluye 116 hombres (38,8%) y 183 mujeres (61,2%). Dos sujetos no llenaron en el formato de respuesta la casilla correspondiente al género. El grupo de codependientes incluyó un total de 49 hombres (32,9%) y 100 mujeres (67,1%) y el de control incluyó un total de 67 hombres (44,7%) y 83 mujeres (55,3 %).
El promedio de edad del grupo control fue de 32,89 años (rangos:15 a 60). La edad promedio del grupo de codependientes fue 41,72 años (rangos:15 a 62). En cuanto a nivel Codependencia 7 socio-económico global, 65 personas son de estrato bajo (28,8 %), 170 de estrato medio (56,5%) y 63 son de estrato alto (20,9 %).
Tres personas no diligenciaron en el formato de respuestas la casilla correspondiente al estrato socio-económico. Instrumentos Se aplicaron cuatro escalas en total: Codependencia: Para medir los diferentes factores del constructo codependencia tal como se definió, se utilizó un instrumento diseñado por los autores. La selección de las escalas constitutivas del instrumento se apoyó en la literatura revisad