example4

Migraciones, diversidad cultural y teoría de la cultura. Papers

Report

Tamaño de archivo 505.4 KB
 
Publicado por fishero
 
Visto 134 veces
Subcategory: Inicio > Cultura > Que Es Cultura

To view this page ensure that Adobe Flash Player version 10.0.0 or greater is installed.

Get Adobe Flash player

Papers 94, 2009 139-153 Migraciones, diversidad cultural y teoría de la cultura Rosa Aparicio Andrés Tornos Universidad Pontificia Comillas Instituto Universitario de Estudios sobre Migraciones raparicio@iem.upcomillas.es tornos@iem.upcomillas.es Resumen En España la temática del multiculturalismo empezó a relacionarse con las migraciones a propósito de las dificultades experimentadas en los colegios por los hijos de los inmigran- tes, cuando éstos se encontraban con unos planes de estudio, unos criterios educativos y un trato diario que privilegiaban frente a ellos a los nativos. Frente a esta discriminación quiso promoverse la multiculturalidad. Más al no preci- sarse bien el significado que se quería dar a la palabra cultura, muy ambiguo entre nosotros en su uso corriente, vino a esencializarse y a «racializarse» la diferencia cultural, como si significara algo común, intangible e indeleblemente impreso en los provenientes de cada país.

Pero así no llegaban a articularse bien las cuestiones específicas que se plantean por razón de las diferencias interculturales. El artículo quiere avanzar hacia esa articulación, apoyándose en la noción más precisa de cultura que ha estado usándose en la tradición antropológica. Palabras clave: multiculturalismo, antropología, discriminación.

Abstract. Migrations, cultural diversity and theory of the culture In Spain, the topic of multiculturalism was first linked to migration in connection with the difficulties experienced in school by immigrant 9s children, when these were confront- ed with study plans, educational criteria and everyday dealings which privileged native children. Multiculturalism was thus promoted as one way of facing this discrimination.

But, as the term culture (a term already very ambiguous ... more.

in its everyday use amongst us) was adopt- ed without precising its meaning, cultural differences came to be essentialized and «racial- ized», as if they signified something common, intangible and indelibly imprinted in those coming from the same country of origin. This could not lead to a good articulation of the specific questions which arise when dealing with cultural differences. The article wishes to progress in this articulation by sup- porting it on the more precise notion of culture which has traditionally been used by anthropologists.


Key words: multiculturalism, anthropology, discrimination. Recibido: 17-04-2007 Aceptado: 25-06-2008 Papers 94 001-201:Papers 14/1/10 19:28 Página 139 En España, la temática de la cultura empezó a relacionarse con las migraciones a propósito de los modelos de la enseñanza escolar, de los que se decía que debían respetar el multiculturalismo. Fue, sin embargo, luego, debido a la gran resonancia pública obtenida por la recepción que prestaron los medios de comunicación a la obra de G.


Sartori La sociedad multiétnica. Pluralismo, mul- ticulturalismo y extranjeros 1 , cuando la cuestión adquirió la difusión que ha venido a tener. Pero, desgraciadamente, todo esto, en nuestra opinión, habría ayudado bien poco a que se clarificaran las cuestiones que más afectan a los inmigrantes por razón de su diversidad cultural.


En esta falta de clarificación, habría influido sobre todo el hecho de que la palabra cultura , al saltar de esa manera a la atención, ha perdido el significa- do preciso que, en los campos de la antropología y la psicología social, le per- mitían funcionar como una buena herramienta de análisis, útil para explicar las relaciones sociales e intervenir en ellas. Y eso apenas pudo dejar de ocurrir, primero, porque el uso de la palabra cultura , en el castellano corriente, venía sien- do muy ambiguo. Segundo, porque, con ocasión de su ambigüedad, el signi- ficado de la palabra había ido «racializándose» y «esencializándose», es decir, convirtiéndose en un eufemismo sustitutivo de las palabras raza o etnia , enten- didas como portadoras de una esencialidad diferencial estable en el conocer, valorar y comportarse 2 .


En seguida se explanará esto más despacio, pero ya es fácil de ver que si los problemas culturales concomitantes con las migraciones fueran los de poner a los nativos ante inmigrantes programados innatamente para atenerse a cos- tumbres distintas, entonces lo único que se podría decidir sobre tales proble- mas es que cada uno habría de ser libre para seguir sus costumbres 4mien- tras no perjudicaran a los demás 4, y que nadie debería ser discriminado por eso. Y si sólo se llega hasta ahí, se queda sin utilizar todo lo que la antropolo- gía y la psicología social han sacado a luz sobre las raíces de la pertenencia cul- tural de las personas, sobre su evolución o su cambio cultural, sobre las rela- ciones interculturales, sobre la identidad cultural, sobre los sistemas de 1. Madrid, Taurus, 2001.


2. Crítica breve, pero muy terminante, de la comprensión esencialista de la cultura en E. L AMO DE E SPINOSA (ed.) (1995), «Fronteras culturales», en Culturas, estados, ciudadanos , Madrid, Fundación Ortega y Gasset, p.


13-79. Referencia en la bibliografía. 140 Papers 94, 2009 Rosa Aparicio; Andrés Tornos Sumario 1.


Signi cados de la palabra cultura en el uso común 2. El significado clásico de la palabra cultura en antropología 3. Crisis y transformación del concepto clásico de cultura 4.


Frustración o conflictos culturales y derechos culturales Bibliografía Papers 94 001-201:Papers 14/1/10 19:28 Página 140 conocimiento en que se basa la diversidad de costumbres& Igualmente, tam- bién se ignora lo que el derecho internacional público ha elaborado sobre los derechos culturales. Por eso, aquí nos ocuparemos primeramente, en sendos apartados, de los sig- nificados que, respectivamente, se han dado al término cultura en el uso común y en la antropología clásica, sobre todo para subrayar que ésta última, a lo largo de casi cien años, muchas veces luchando contra usos lingüísticos comunes, ha estado intentando hacer operativo el uso del concepto de cultura. Es decir: 4 Útil para dar razón de los modos de convivencia de una determinada socie- dad o pueblo.


4 Útil, por eso mismo, para entender la alteración de dichos modos de con- vivencia. 4 Útil en su uso práctico para plantear y resolver los problemas relacionados con dicha alteración (que no se identificarían bien si se los mira simple- mente como problemas de diferencias innatamente hereditarias en las cos- tumbres). A continuación, un tercer apartado tratará brevemente de la crisis y de la transformación de ese concepto clásico de la cultura, y un cuarto apartado, de las dificultades o de los conflictos estrictamente culturales, así como también de los desarrollos habidos en el campo de los derechos culturales.


1. Significados de la palabra cultura en el uso común María Moliner, en su Diccionario del Uso del Castellano 3 , enumera los siguien- tes signficados de la palabra cultura : 4 Conocimientos no especializados adquiridos individualmente por una per- sona mediante el estudio, las lecturas, los viajes, etc. 4 Conjunto de los conocimientos, el grado de desarrollo científico e indus- trial, el estado social, las ideas, el arte, etc., de un país o de una época (cul- tura clásica o cultura moderna).


4 Conjunto de la actividad espiritual de la humanidad (historia de la cul- tura) 4 . Ya aquí aparece la ambigüedad que antes se mencionaba, puesto que la cul- tura se entiende unas veces como cuestión individual, otras veces como cues- tión colectiva de un país y otras veces como atributo (¿esencial?) de la especie humana en su conjunto. Pero, además, unas veces la cultura es adquisión indi- vidual mediante estudio, lecturas, etc., otras veces es adquisición colectiva y no 3.


Madrid, Editorial Gredos, 1979, reimpresión. 4. Las cursivas son nuestras (A.


T. y R. A.).


Migraciones, diversidad cultural y teoría de la cultura Papers 94, 2009 141 Papers 94 001-201:Papers 14/1/10 19:28 Página 141 pretendida de todo un país o una época. Y unas veces es desarrollo tecnológico y otras veces es actividad espiritual . Por lo demás, la misma María Moliner enumera los cinco adjetivos siguien- tes como los más utilizados para cualificar a la cultura, todos ellos fuertemen- te valorativos: d eficiente , sólida , vasta , adelantada , atrasada.


Ya se ve que, discurriendo con arreglo a estos usos lingüísticos, lo que habría de hacerse con las diferencias culturales es complementar sus defi- ciencias, dar solidez a su debilidad, anchura a su estrechez, actualización a sus atrasos. Y entonces el admitir la multiculturalidad, o incluso la intercultura- lidad, sería inaceptable. O todo lo más sería una especie de misericordia pro- visional para con los afectados por niveles culturales deficientes, una miseri- cordia que esperaría pacientemente a que ellos fueran superando sin violencia su atraso, su estrechez de horizontes y su debilidad de pensamiento.


Y nos tememos que ésta es la manera popular de entenderse lo que llamos multi- culturalidad . Lo que, desde esta perspectiva, no se entiende es: 4 ¿Por qué habría de resultarles violento y penoso, a los que lo padecen, reme- diar su atraso, su estrechez y su debilidad cultural? 4 ¿Qué efectos sociales tendría sobre ellos el resistirse a transformar sus esti- los culturales?


4 ¿Se necesitaría alguna pedagogía especial, distinta de las pedagogías usua- les en los currículos escolares, para promover los cambios culturales o las relaciones interculturales? 4 ¿Por qué? 4 ¿Qué principios podrían guiar a esta pedagogía?


Esto a propósito de los significados atribuidos, según María Moliner, a la palabra cultura en el uso corriente. Pero hay que reconocer que esos significa- dos son generalmente algo más ricos cuando se habla de las migraciones. Porque entonces el uso común se complementa con dos matices muy importantes.


Primero: entendiendo que la cultura no sólo es cuestión de conocimientos , sino también y más aún de costumbres ; segundo: entendiendo que lo cultural no se refiere primariamente a costumbres individuales, sino prioritariamente a cos- tumbres compartidas por un colectivo y vividas como tales. Éste es un gran paso para entender las cuestiones sobre la interculturali- dad. Pero falta aclarar, ¿es que de veras se comparten del todo ciertas costum- bres en todos o en algunos colectivos?, ¿por qué?, ¿por qué los miembros de ese colectivo creen que sus costumbres son compartidas por todos ellos?, ¿por qué experimentan resistencias frente al cambio de esas costumbres comparti- das?, ¿cómo se producen los cambios culturales?


El poder responder a estas preguntas sería de gran ayuda para plantear bien las cuestiones culturales relacionadas con la inmigración y a ello contribuiría el esforzarse por dar a la palabra cultura el significado más preciso que ha ido adquiriendo en el campo de la antropología. Pasamos a él. 142 Papers 94, 2009 Rosa Aparicio; Andrés Tornos Papers 94 001-201:Papers 14/1/10 19:28 Página 142 2.


El significado clásico de la palabra cultura en antropología Se fue formando a través de muchas discusiones, pero, a través de ellas, llega- ron a prevalecer unos cuantos aspectos muy generalmente admitidos, que son los que necesitamos para tratar nuestro tema. Puede considerarse representativa de la situación inicial la antigua defini- ción descriptiva de la cultura propuesta por Tylor en Primitive Culture (1871): [&] la cultura es todo un complejo que incluye los conocimientos, las cre- encias, el arte, la moral, las leyes, las costumbres y todas las demás disposi- ciones y hábitos adquiridos por el hombre, en tanto que miembro de una sociedad. Implícito queda algo muy importante, y es que Tylor propuso su defini- ción para precisar, a la luz de la experiencia práctica de los antropólogos, aque- llo que hace vivir a los distintos pueblos tal como viven .


Y los antropólogos que cri- ticaron o quisieron afinar esta definición lo hicieron porque pensaban que en ella faltaba algo o sobraba algo precisamente para eso: para definir concreta- mente lo que determina la forma de convivir de cada pueblo, por extraña que parezca. Muy generalmente, en la definición se echaba en falta que ésta, enume- rando una porción de cosas, no indicaba lo que las unifica. Y así, en lugar de mostrar un «algo» único que pudiera dar razón de las formas de vida de los pueblos, parecía sugerir que esas formas de vida dependen de muchas cosas sueltas y distintas (conocimientos, moral, disposiciones&).


Pero cuando quiso concretarse qué es lo que unifica o enlaza a los distintos elementos nombrados por Tylor, surgieron muchas discusiones, aunque no se abandonara la idea de que la cultura es un complejo unitario de todo lo nom- brado por él. Unos mantendrían que todos los elementos de la cultura se uni- fican como un complejo proceso de adaptación al medio; otros mantendrían que la cultura es, ante todo, un conjunto de códigos compartidos para inter- pretar los signos de sí que dan los fenómenos, etc. 5 .


No pertenece a este contexto el entrar en esas discusiones especializadas. Simplemente